Ideación suicida: no estaba muerta, andaba mimetizada

Como si fuera un pensamiento más, como una sinapsis intermitente, la ideación suicida suele estar presente. A veces pareciera que ya está en retirada, pero ahí tras una leve chispa de dolor, desapego de la realidad, y sobre todo, del sinsentido, emerge como un barco que me espera, donde tengo reserva permanente.

En esas situaciones debo recurrir rápidamente a mis estrategias de sobrevivencia, testeando una a una la manera de salir de ahí. Música, caminar, mirar el cielo, cerrar los ojos, poner mi mente en blanco, escribir aquí, correr o simplemente abrazarme durante horas hasta espantar el vacío han servido hasta ahora. Quiero dejar el mensaje de que siempre es posible, que nada justifica salir de prisa de esta vida. Pero en mi caso, no basta con la voluntad y la conciencia de ser, de estar aquí.

Hace mucho tiempo dejé de culpar a Dios por todo esto. Sí, debo confesar que dentro de mi locura y demencia atemporal soy cristiana. A mi manera, pero creyente. Desde los 9 años, después de la violación de que fui víctima, estuve buscando ayuda en iglesias católicas, evangélicas -en sus versiones presbiterianas, luteranas, pentecostal y bautista-, en el budismo zen, en la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, volviendo a la católica y en fin, deambulando de congregación en congregación, sin encajar en ninguna. Finalmente, estoy aquí, con mis ángeles y con algo de fe en mi. Pero aún así, viene a mi con cierta frecuencia, este vacío que me saca de la realidad.

Ayer, traté de identificar que elemento gatilló el vacío, ese espacio que quita el sentido por vivir. Tal vez fue mi madre que me dijo que dejaría por escrito que si ella enfermaba gravemente yo estuviera lejos de ella porque estoy enferma. Eso fue lo más suave que me dijo. Creo que debo resignarme que para ella siempre seré la bebé que en un momento quiso abortar. Ella tiene también sus dolores y angustia. Tampoco debe ser fácil para ella estar aquí. Por eso no la culpo.

Tal vez fue la indiferencia de mi hija que a ratos deja entrever cuando nota que estoy en alguna situación que le causa rechazo y temor. Cuando supo que me caí en la calle, ni siquiera se acercó a preguntarme cómo estaba. La entiendo perfectamente. Ella vio a su madre en las peores condiciones. Sólo tiene 12 años, no tiene por qué cargar con la responsabilidad de una madre que cada cierto tiempo termina ingresada.

Tal vez fue la desconfianza que despierto entre algunas personas que me rodean, como en la universidad donde me encuentro actualmente. A ellos no puedo culpar en absoluto.

Como sea, como si estuviera cayéndome en una montaña casi sin piedras de donde sostenerse, fui avanzando lentamente hasta tocar fondo y seguir caminando. Traté de dormir y despertar sin prisa.

Y aquí estoy otra vez. Puedo decir que pasé esa prueba.  Que pude desayunar junto a mi hija haciendo planes para la semana.

Gracias….gracias…gracias…

Bendiciones a quienes me leen.

Claudia

 

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Acerca de Claudia

El año 2006 me diagnosticaron trastorno bipolar y conocí los tratamientos electroconvulsivos. Siguiendo el típico manual, fui diagnosticada tipo I de ciclaje mixto y rápido. Escribo aquí desde agosto del 2012, simplemente para recordarme el sentido que tiene seguir aquí. Mi hija configura gran parte de mi voluntad. eldiariodeunabipolar@gmail.com
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3 respuestas a Ideación suicida: no estaba muerta, andaba mimetizada

  1. Paola dijo:

    Hola Claudia, es difícil, muy difícil lo que te pasa. Me embebo al leerte, sufro, suspiro aliviada cuando finalizas diciendo que venciste el día. Me alegra recibir tu escrito por la mañana, sé que pudiste liar con otro día más.
    A la distancia mis mis ojos te leen, a la distancia mis brazos se extienden para sostenerte, y pido a Dios que sea Él quien esté contigo en esos momentos tan difíciles para tí.
    Un beso.

    • Claudia dijo:

      Hola Paola, recibo tus palabras como una muestra de que Él no está enojado conmigo. De verdad creo que no llevo una cruz que no pueda cargar, pero no puedo hacerlo sola. Muchas bendiciones para ti y los tuyos.

  2. Claudia dijo:

    Reblogueó esto en Bitácora de una Bipolary comentado:

    Benditos sean los días en que suelto las amarras del vacío y el sinsentido para aferrarme al madero.

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