Vamos bien

La vida me cambia cuando baja la dosis de quetiapina o se reduce a su mínima presencia. Los efectos colaterales de los medicamentos me habitan sobremanera cuando paso el umbral de la cordura. Cierto, ando como alma en pena.

No estoy muy creativa, ni acelerada, ni ansiosa, ni devastada por la pena. Son buenas noticias para mi y mi familia; acostumbrada a verme con ojeras púrpuras y el paso acelerado o aletargado según sea mi estado emocional.

Hoy amanecí a las 7 am, dormí 8 horas justas y necesarias para empezar un día con calma, sin apuros, y sobre todo acompañada por mis imprescindibles.

Un abrazo a quien me lee.

Claudia

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Acerca de Claudia

El año 2006 me diagnosticaron trastorno bipolar y conocí los tratamientos electroconvulsivos. Siguiendo el típico manual, fui diagnosticada tipo I de ciclaje mixto y rápido. Escribo aquí desde agosto del 2012, simplemente para recordarme el sentido que tiene seguir aquí. Mi hija configura gran parte de mi voluntad. eldiariodeunabipolar@gmail.com
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