En alerta

Hace un par de noches bebí dos copas de vino, suficiente para revitalizar esa enfermedad del tomar sin rumbo. Lo hice como un ritual de encuentro entre amigas. Pero sé que eso puede llevarme de regreso al rincón que no quiero volver a pisar. Ya he tomado las medidas que me sugiere la siquiatra en estos casos: llamarla, tomar quietiapina en una dosis mayor, subir el aripiprazol y dormir, y dormir. Como sea, en 15 años nunca he tenido una vuelta atrás, siempre me doy cuenta del momento exacto en el que se detuvo mi consecuencia.

Sin embargo, debo reconocer que en medio de este viraje, se hizo visible la mejor de las manos amigas que podría acompañarme en este minuto, y eso, eso voy a cuidarlo.

Un abrazo a quien me lee.

Claudia

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Acerca de Claudia

El año 2006 me diagnosticaron trastorno bipolar y conocí los tratamientos electroconvulsivos. Siguiendo el típico manual, fui diagnosticada tipo I de ciclaje mixto y rápido. Escribo aquí desde agosto del 2012, simplemente para recordarme el sentido que tiene seguir aquí. Mi hija configura gran parte de mi voluntad. eldiariodeunabipolar@gmail.com
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