Suicidio en el metro, otra vez

Los rieles quedaron impregnados del olor y color de un habitante más de esta ciudad. Seguramente no esperaban a alguien hasta la próxima primavera; pero ahí estaba la sombra del que buscó su partida de la manera más definitiva.

El metro suele tener esos pasajeros que esperan encontrar la salida por la puerta lateral de este relato llamado vida. Por sus vías transitan historias melancólicas que dibujan una estela de soledad, esa que cuando camino descalza por la calle me acompaña.

Subir corriendo la escala que da a la superficie, con las manos engrifadas, la espalda fría y las ojeras envolviendo mis ojos, fue toda una odisea por el mar de gente que se aglutinó en torno a ese cuerpo semi destruido por el quemante carro.

¿Cuántas veces he dicho que cuando alguien se lanza a las vías del tren,algo de mi queda en ellas? Esta no es la excepción.

A quien corresponda, hasta siempre.

Claudia

Anuncios

Acerca de Claudia

El año 2006 me diagnosticaron trastorno bipolar y conocí los tratamientos electroconvulsivos. Siguiendo el típico manual, fui diagnosticada tipo I de ciclaje mixto y rápido. Escribo aquí desde agosto del 2012, simplemente para recordarme el sentido que tiene seguir aquí. Mi hija configura gran parte de mi voluntad. eldiariodeunabipolar@gmail.com
Esta entrada fue publicada en Suicidio y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s