De frente al delirio

Estoy cansada, desanimada, pero con las ganas partidas en dos: quiero dormir y quiero salir a correr hasta perderme en la copa de un árbol, dibujando a la tempestad que me habita hoy, como no lo hacía hace tiempo.

Insomnio amigo, luchó por mantenerme en pie, en toda su noche.

La noche se fue despidiendo del día, avisándome que el alba se venía encima. Insomnio querido, cómo alimentarte sin perder mi propio destello?

Aquí quiero quedarme con las manos consteladas golpeando a tu puerta, vida.

Aquí permanezco muriendo en medio del volcán de mi consciencia, de la palabra. De la palabra.

No voy a morirme, salvo en este día. Un poco, sólo un poco, para darme el impulso hasta el remolino del Quijote, hasta el puente de Cortázar, hasta la Mujer Rota de Simon.

Acaso hay alguien más aquí que me vigila? O es sólo el verano que me hastía con sus colores?

Siento, como hace tiempo, el vacío de la compañía invisible, el aliento del que sufre después de haber partido, pero sin partir. Siento, huelo y palpo.

Insisto, no voy a morirme, salvo este día.

Anuncios

Acerca de Claudia

El año 2006 me diagnosticaron trastorno bipolar y conocí los tratamientos electroconvulsivos. Siguiendo el típico manual, fui diagnosticada tipo I de ciclaje mixto y rápido. Escribo aquí desde agosto del 2012, simplemente para recordarme el sentido que tiene seguir aquí. Mi hija configura gran parte de mi voluntad. eldiariodeunabipolar@gmail.com
Esta entrada fue publicada en Depresión y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s