El fantasma del doctorado

Hoy, como no suelo hacerlo, releí algunos escritos y este que pongo de nuevo aquí, le tengo un especial cariño. Refleja lo que ha sido para mi empezar una y otra vez desde cero… y no morir en el intento (literal).

Bitácora Bipolar

Hace un año ya, dejé definitivamente mis estudios doctorales; no quedaba de otra. Mi falta de sueño y mis virajes insondables me llevaron a un túnel sin regreso. Fue un fracaso más de tantos otros que he tenido. Quedé destruida, pero con vida.

Viví el duelo con alegría, porque no fue el fin del mundo, sólo de mi carrera académica. Creo que ya no daba más. No podía estar en una sala de clases dictando teoremas y cayéndome al suelo con estertores, o viendo dibujos en el aire sobre las cabezas de mis alumnos; llegando tarde a mi casa, y etc.

Recuerdo un día en que fui a entregar un reporte y sólo cuando me vi en un espejo, noté que mi cara estaba desfigurada y mis manos agrietadas. No tenía sentido todo eso. No quise continuar desmembrándome, quitando tiempo valioso a mi hija y a mi misma. No era yo esa…

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Acerca de Claudia

El año 2006 me diagnosticaron trastorno bipolar y conocí los tratamientos electroconvulsivos. Siguiendo el típico manual, fui diagnosticada tipo I de ciclaje mixto y rápido. Escribo aquí desde agosto del 2012, simplemente para recordarme el sentido que tiene seguir aquí. Mi hija configura gran parte de mi voluntad. eldiariodeunabipolar@gmail.com
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